C-print.

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La fotografía nació registrando tonalidades de luz, pero con la carencia de representar los colores
de la naturaleza. Lo primero que se hizo para solventar esta deficiencia fue
aplicar color manualmente directamente sobre las fotografías.
Daguerrotipo coloreado c.a 1850.
A lo largo del siglo XIX se
fueron realizando distintos experimentos para conseguir registrar todas las
longitudes de onda del espectro lumínico y así representar los colores por
medios fotográficos. Y es a final del siglo y comienzos del XX cuando los
hermanos Lumiere patentan un sistema, el Autocromo, que consigue registrar y
mostrar los colores de forma práctica, y sobre todo comercial.
Este primer proceso efectivo
fue la base de la creación de otros muchos sistemas que fueron llamados
sistemas aditivos ya que la imagen era formada principalmente por los tres
colores básicos del sistema aditivo, rojo, verde y azul, y las fotografías eran
observadas por luz transmitida (parecido a las diapositivas que todos
conocemos).
Autocromo c.a. 1910
Pero no fue hasta los años
30 del siglo pasado hasta que dos químicos que trabajaban para Kodak
desarrollaron un sistema nuevo el Kodakcolor, en el que la imagen se formaba
por tintes de color sustractivo; magenta, cian y amarillo.
La característica principal
de este sistema era que la mitad de cada uno de los tintes que forman la imagen
se encuentra dentro de la película fotográfica, y la otra mitad en los
distintos reveladores que se utilizaban para producir la imagen en color.
Este sistema se denominó
cromogénico, esto es, el color se forma, se genera, se crea durante el
procesado –revelado- de la película o el papel. La sustancia sensible a la luz
sigue siendo los haluros de plata, y las distintas longitudes de onda que
reflejan la escena a fotografiar pasan a través de las capas filtradas de los
copulantes –mitad de la sustancia que posteriormente formará la fotografía- de
color. Una vez registradas en la imagen latente las intensidades de luz según
los colores de la escena, esta se revela y cada copulante afectado por la luz
se relaciona con su componente de revelador generando el tinte que mostrará la
imagen. De ahí su nombre derivado
del griego, chroma, “color” y génesis “nacimiento, creación,
origen”.
Durante el resto del siglo
XX se fueron creando multitud de sistemas de creación de fotografías en color
basados en la tecnología cromogénico, y en otras que no vienen al caso. Lo
revelante para entender la creaciones de fotografía a las que llamamos C-print
es que Kodak, de nuevo, patentó hacia 1950 un papel fotográfico de tecnología
cromogénica llamado Type C. Cuando discontinuó su producción se quedó el
termino C-print para indicar fotografías en papel creadas por medios
cromogénicos.
En la actualidad se ha
extendido el término a las fotografías generadas por medios digitales de
impresión Láser o Led RGB y revelado químico RA-4.
Este tipo de impresión
digital ofrece una alta calidad de imagen en relación a la nitidez y la
definición, además capaz de representar un gamut de color muy amplio. Por eso
es muy apreciado por las personas a las que les gustan las imágenes con un alto
grado de valor fotográfico.
Visión de las tres capas que forman un montaje con metacrilato.
En la actualidad, estos
papeles recubiertos de resina plástica -papeles RC (resin coated)- y con una emulsión de gelatina endurecida, son
aptos para ser montados en un sándwich de Dibond (composite de polipropileno y
aluminio) y metacrilato, unido todo con silicona. Al conjunto resultante se le
añade un bastidor trasero para aportar rigidez y consistencia, sobre todo
necesario en los formatos de mayor tamaño. Conviene recordar que el metacrilato
aporta una sensación de alto brillo, por lo que en este tipo de montajes se
utiliza papel brillo, ya que el mate deja de tener su sentido.
Montaje sobre Dibond con acabado en Permaflex.
Otra opción es aplicar
plásticos termoadheridos a la superficie de gelatina, tipo permaflex que
aportan protección manteniendo esa sensación de imagen liviana, como una venta
abierta. En este caso sí se cuenta con acabados que aportan sensación mate y
brillo.
Por supuesto, las
fotografías creadas con sistema cromogénico también se pueden presentadar de la
forma tradicional, montadas con marcos y passepartouts.
Montaje tradicional en marco con passepartout.
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Comentario
  • lucero
    Responder

    Excelente post ya que en varias exposiciones de galerías aparecía la técnica c print y la verdad no sabia en que consistía.

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