Fotógrafos. La voluntad de contar.

 En Novedades

De la mano de Enrique Cano, la Fundación Telefónica presenta
esta exposición que narra la historia viva de la fotografía documental española
desde los últimos coletazos del franquismo hasta la actualidad.
Esta historia se ve reflejada en los ojos de 54 personas que
durante este tiempo han dedicado su voluntad, ingenio y pasión, a reflejar en
fotografías la realidad de los cambios y la evolución de la sociedad, siempre
desde sus propias búsquedas personales.

Son todos los que están, pero no están todos los que son
Como bien dice Eduardo Rodríguez Merchán en el prologo del
libro que se ha editado en conjunto a la exposición, más allá de “el homenaje
de un fotógrafo a sus compañeros de profesión”…, “Enrique Cano dio rienda
suelta a un peligroso experimento casi meta-fotográfico que planteaba aunar la
mirada del que mira con la del que es mirado, que a su vez está pendiente de
cómo le miran. Una especie de triple salto mortal en el alambre del equilibrio
fotográfico”.
Esta es la historia de ojos que miran y actúan, de observación
profunda y narrativa visual, es la historia de hombres y mujeres que ya peinan
canas y en sus manos guardan el salto de una fotografía plasmada en blanco y
negro a otra dominada por los códigos binarios.
En palabras de Enrique Cano, “cuando les retrato y me paro a
observar con calma las copias, lo que advierto sobre todo en sus miradas es el
paso del tiempo, de mi tiempo…”
Detalle de la exposición.
Y es esa capacidad de detener el tiempo para poderlo
observar con calma lo que nos han regalado todos los representados en las fotografías
de la exposición a través de su voluntad de contar con imágenes nuestra propia
historia. Ahora son ellos los observados, y todos nosotros como espectadores
nos identificamos con la historia que cuenta cada retrato.
En esa voluntad de rizar el rizo de la comunicación visual
hay aspectos sutiles añadidos al propio trabajo de creación fotográfica
realizado por Enrique. En el prologo del libro se explica con mucha elegancia
todo ese esfuerzo de creación. Incluso, en lo que afecta a Clorofila Digital como
el laboratorio que ha realizado las copias de la exposición, se menciona el
trabajo Antonio Navarro para aportar las últimas sensaciones visuales a las
fotografías.
Detalle de la exposición, Joam Colom.
Pero además de todo esa labor, necesaria para la consecución
de la exposición que puede verse en la Fundación Telefónica hasta el 30 de
enero de 2013, está la parte que da forma material a las imágenes. En este
caso, se eligió la suavidad visual que aporta un papel como el Photo Rag de Hahnemühle y, una a una, cada fotografía fue ajustada por nuestros técnicos para que, a la hora de imprimirse con
una impresora Desingjet de HP, los tonos y los colores coincidieran con las
sensaciones que Enrique buscaba en cada imagen.
El acabado se ha conseguido montándolas en cartón pluma y
enmarcándolas con una moldura de madera Wengue. Curiosamente, para que no se
perdiera la sensación aterciopelada que este tipo de papel aporta a la imagen
se decidió no colocar ningún tipo de protección, como un cristal o un
metacrilato, a las fotografías. Este hecho, permite contemplar la exposición en
toda su exquisitez. Sin embargo, deja abierta la puerta a que algún espectador
meta el dedo en el ojo a alguno de los retratados. Bueno, si ocurre no lo
sentirán físicamente, sólo sentirán una turbación en el alma, ya que lo que
queda claro viendo la exposición es que Enrique Cano ha conseguido capturar el
alma de muchos de los fotógrafos más significativos de la historia viva de este
pías.
Aquí os dejo un video sobre la exposición.
Artículos recomendados

Deja un comentario

Escribe lo que quieras buscar y pulsa intro